La Lengua de Señas Argentina (LSA) es la lengua natural y originaria de la comunidad sorda en Argentina. Se trata de una lengua completa con una gramática compleja y distinta al español, que utiliza la modalidad visoespacial, es decir, se expresa a través del espacio, las manos, el cuerpo y las expresiones faciales para transmitir significado.
Orígenes y Desarrollo Histórico
La LSA emergió a principios del siglo XX en las primeras escuelas para sordos de Buenos Aires. Específicamente, tiene sus raíces en el Instituto Ayrolo (escuela para varones) y el Instituto Osvaldo Magnasco (escuela para mujeres), fundados entre 1880 y 1910 como resultado de la Ley 1662 de 1885. Aunque estas instituciones promovían inicialmente el método oralista (énfasis en la comunicación oral), los estudiantes desarrollaron naturalmente la LSA fuera de las aulas y la usaban como medio de comunicación entre ellos. En 1912, se formó la ASAM (Asociación de Sordos de Argentina), que facilitó la estandarización y difusión de la lengua.
A lo largo del siglo XX, la LSA se fortaleció mediante las asociaciones sordas que proporcionaban espacios donde la lengua podía usarse regularmente. No fue hasta la década de 1990 cuando los defensores de la LSA ganaron mayor poder institucional en las asociaciones de sordos del país.
Reconocimiento Legal
Un hito histórico ocurrió el 13 de abril de 2023, cuando la Ley Nacional N° 27.710 reconoció oficialmente a la LSA como una lengua natural y oficial de la República Argentina. Este reconocimiento legal representa un avance fundamental en la garantía de derechos para la comunidad sorda, estableciendo que el Estado debe tomar medidas para respetar, fomentar e impulsar el acceso y uso de la LSA en todos los ámbitos de la vida cotidiana, incluyendo educación, salud, empleo y justicia.
Características Lingüísticas
La LSA presenta características distintivas que la diferencian de otras lenguas de señas. Aunque es relativamente estándar a lo largo del país, existen variaciones lingüísticas notables. Se han identificado diferencias más pronunciadas en el Nordeste argentino (Formosa y Chaco), atribuidas a menores oportunidades de viaje y mayor aislamiento lingüístico. Además, históricamente existían diferencias entre la LSA utilizada por hombres y mujeres, debido a que las escuelas para sordos estaban segregadas por género hasta 1990. Estas variaciones incluían signos diferentes para colores, días de la semana y números.
¿Por Qué es Importante Aprender LSA?
Aprender LSA tiene beneficios multidimensionales tanto para las personas sordas como para la sociedad en general:
Comunicación Inclusiva y Acceso a Derechos
El aprendizaje de la LSA facilita la comunicación efectiva entre personas sordas y oyentes, promoviendo la interacción en contextos educativos, laborales y sociales. Al garantizar el acceso a la LSA, se elimina una barrera fundamental que obstaculiza la participación plena de las personas sordas en la sociedad. Esto es esencial para el acceso a educación, servicios de salud, empleo y justicia.
Desarrollo Lingüístico y Cognitivo
Para los niños sordos, la LSA es fundamental para prevenir la privación lingüística y garantizar un desarrollo cognitivo acorde con su edad. Al ser la lengua natural de la comunidad sorda, facilita la apropiación e interpretación de conocimientos, costumbres sociales y cultura. Los estudios demuestran que los niños sordos que participan en programas bilingües (LSA y español) logran un mejor rendimiento académico y mayor autoestima que aquellos que reciben solo educación oral.
Amplificación de Habilidades Comunicativas
El aprendizaje de LSA enriquece las habilidades de comunicación en general al integrar expresiones faciales, movimientos corporales y gestos, además de mejorar la percepción visual y espacial. Esto fortalece la memoria, la concentración y la flexibilidad cognitiva.
Desarrollo de Empatía y Conciencia Cultural
Aprender LSA permite desarrollar una comprensión más profunda de la Cultura Sorda, sus tradiciones, historia y experiencias. Esto fomenta empatía y sensibilidad hacia las necesidades e intereses de las personas sordas, promoviendo una mayor valoración de la diversidad. Al comprender las realidades y desafíos que enfrenta la comunidad sorda en educación, salud, empleo y justicia, se desarrolla una mayor sensibilidad hacia las demandas sociales de este grupo.
Identidad, Autonomía e Inclusión Social
La LSA permite a las personas sordas adquirir individualidad e independencia, formando una identidad propia y logrando mayor socialización e interacción. El reconocimiento y promoción de la LSA rompe las barreras de comunicación que generan distanciamiento entre personas sordas y oyentes, contribuyendo a crear una sociedad más inclusiva e igualitaria. Esto es especialmente relevante en contextos educativos, donde la inclusión de niños sordos en entornos escolares convencionales depende en gran medida del acceso a la LSA.
Impacto Profesional y Laboral
Aprender LSA tiene valor profesional significativo, especialmente para quienes trabajen en educación, salud, servicios sociales o administración pública. La Ley 27.710 requiere que las organizaciones incorporen LSA para emplear a personas sordas, lo que abre oportunidades laborales.
Conclusión
La Lengua de Señas Argentina es mucho más que un código de comunicación: representa la identidad lingüística y cultural de la comunidad sorda argentina. Su aprendizaje, ahora garantizado legalmente, es un acto de respeto y un paso esencial hacia la inclusión real, permitiendo que las personas sordas ejerzan sus derechos humanos fundamentales y participen plenamente en todos los aspectos de la sociedad argentina.